Dieta Mediterránea

La dieta mediterránea es un legado de siglos que debemos mantener y seguir adoptando en nuestra vida diaria y culinaria.
Es una de las mejores formas de dietética, sana, inteligente, natural, conserva la esencia de nuestro ser, nuestros productos naturales, nuestra forma de ser, de vivir y de alimentarnos. No debemos perderlo y sí enseñar a nuestras nuevas generaciones la importancia de alimentarse bien con productos de nuestra tierra.
¿Qué es la Dieta Mediterránea?
Hablar de la dieta mediterránea no es simplemente referirse a un régimen de comidas o a una lista de ingredientes permitidos y prohibidos.
Como expertos en nutrición en Quirobiogic, siempre informamos en el centro que estamos ante una verdadera filosofía de vida, un concepto que los antiguos griegos denominaban diaita, que significa “modo de vida”.
Es una herencia cultural milenaria que ha sido refinada por siglos de intercambio entre pueblos y que hoy, gracias a la ciencia moderna, se posiciona como el estándar de oro de la salud preventiva a nivel global.
Con nuestras pautas dietéticas y el método Diet-Biogic nos aseguramos corregir los errores más comunes en la alimentación diaria.
Comiendo alimentos de calidad sin procesar que mejoran en muchas ocasiones las inflamaciones y los problemas ocasionados por alimentación procesada, rica en sal y azúcares.
Por ello promovemos una dieta mediterránea con alimentos frescos y de temporada para que la alimentación en éste período no sea algo transitorio, sino que perdure en el tiempo.

La Historia de la Dieta Mediterránea
La historia de la dieta mediterránea es la historia de la civilización en la cuenca del mar Mediterráneo. Íberos, celtas, griegos, romanos y árabes aportaron los elementos que hoy conocemos como la “trilogía mediterránea”: el pan (trigo), el aceite (olivo) y el vino (vid).
Sin embargo, su validación científica es relativamente joven. Las primeras referencias rigurosas datan de 1948, cuando el epidemiólogo Leland G. Allbaugh estudió la longevidad de los habitantes de la isla de Creta.
Pero fue el fisiólogo estadounidense Ancel Keys quien, tras la Segunda Guerra Mundial, lideró el famoso “Estudio de los Siete Países”. Keys observó que, a pesar de que en países como Grecia o el sur de Italia se consumía una cantidad considerable de grasa, la incidencia de enfermedades coronarias era drásticamente menor que en Estados Unidos o el norte de Europa.
Este hallazgo culminó en 2010 con un hito histórico: la UNESCO inscribió a la dieta mediterránea en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo que es mucho más que nutrición, es un conjunto de conocimientos, rituales y tradiciones que van “de la tierra a la mesa”.

El Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE): El Corazón de la Dieta
Si hay un protagonista indiscutible, ese es el Aceite de Oliva Virgen Extra.
En el mundo de la nutrición, lo consideramos el “ingrediente estrella” y uno de los pilares fundamentales de este patrón.
Extracción, Calidades y pureza
El AOVE se diferencia de otros aceites por su método de obtención. Se produce exclusivamente mediante procesos mecánicos y térmicos controlados, sin el uso de productos químicos ni disolventes.
Esto garantiza que el zumo de la aceituna mantenga intactas todas sus propiedades organolépticas y sus compuestos bioactivos.
Existen diversas variedades según la zona geográfica. En España, por ejemplo, destaca la Manzanilla Cacereña (típica de Extremadura), que produce aceites con aromas frutados y notas herbáceas muy equilibradas.
Otras variedades como la Picual, Hojiblanca o Arbequina ofrecen perfiles distintos de antioxidantes y estabilidad frente a la oxidación.

Propiedades Nutricionales
El AOVE es extremadamente rico en ácidos grasos monoinsaturados, principalmente el ácido oleico.
Estos ácidos grasos son responsables de la mejora del perfil lipídico: ayudan a reducir el colesterol LDL (el “malo”) y a elevar el colesterol HDL (el “bueno”).
Además, su contenido en polifenoles, vitamina E y beta-carotenos le otorga propiedades beneficiosas que no se encuentran en grasas refinadas.
La Pirámide de la Dieta Mediterránea: Estructura y Frecuencias
Para implementar este estilo de vida, la pirámide nutricional es nuestra mejor herramienta pedagógica.
A lo largo de los años se ha actualizado (siendo la versión de 2010 de la Fundación Dieta Mediterránea una de las más seguidas) para adaptarse a los retos actuales de sostenibilidad y sedentarismo.

La Base: Estilo de Vida y Alimentos Diarios
La pirámide no empieza con comida, sino con hábitos. La base sostiene que debemos realizar actividad física diaria, garantizar un descanso adecuado (incluyendo la tradicional siesta) y fomentar la convivencialidad, es decir, el acto social de comer en compañía.
En cuanto a los alimentos de consumo diario:
- Frutas y Verduras: Se recomiendan al menos 5 raciones al día. Lo ideal son dos raciones de verdura en cada comida principal, asegurando que una de ellas sea cruda para preservar vitaminas termosensibles.
- Cereales Integrales: Pan, pasta, arroz y otros granos (hidratos de carbono) deben consumirse diariamente, priorizando siempre las versiones integrales por su mayor aporte de fibra y micronutrientes.
- Aceite de Oliva: Debe ser la grasa de elección para cocinar y aliñar, utilizando unas 3 o 4 cucharadas soperas al día.
- Lácteos: Especialmente yogur y quesos frescos, por su aporte de calcio y microorganismos vivos que benefician la microbiota intestinal.
Consumo Semanal: Proteínas de Calidad
Las proteínas también deber estar presentes en toda dieta, por ello, la ingesta diaria debería contener:
- Pescado y Mariscos: Al menos 2 o más raciones por semana, priorizando el pescado azul (sardinas, boquerones, salmón) por su riqueza en ácidos grasos Omega-3.
- Legumbres: Son el “tesoro olvidado”. Deben estar presentes al menos 2-3 veces por semana, siendo una fuente excelente de proteína vegetal y fibra.
- Huevos: Un consumo moderado de 2 a 4 unidades semanales es una alternativa saludable a la carne.
- Carnes Blancas: Pollo, pavo o conejo se recomiendan un par de veces por semana

Consumo Ocasional y Moderado
En otro lugar de la nutrición se encuentran los productos que deberemos consumir de forma ocasional y de forma moderada para mantenernos bien, y son:
- Carnes Rojas y Procesadas: Deben limitarse a menos de una ración semanal y en cantidades pequeñas.
- Dulces y Bollería: Su consumo debe ser esporádico, reservado para ocasiones especiales.
- Vino: El consumo es opcional y siempre con moderación (una copa al día para mujeres, dos para hombres), preferiblemente tinto y durante las comidas para aprovechar sus polifenoles como el resveratrol

El Poder de la Prevención
Como nutricionistas, nos basamos en datos. La dieta mediterránea es, probablemente, el patrón alimentario más estudiado del mundo, y los resultados son contundentes:
El Estudio PREDIMED: Un Punto de Inflexión
El ensayo clínico PREDIMEDPLUS (Prevención con Dieta Mediterránea), realizado en España con más de 7,400 participantes, demostró que una dieta mediterránea suplementada con AOVE o frutos secos.
Más allá del corazón, las investigaciones recientes (como PREDIMED-Plus) han vinculado este patrón con:
- Salud Cognitiva: Sus antioxidantes protegen las neuronas.
- Longevidad: Existe una correlación directa entre la adherencia a esta dieta y un menor riesgo.
- Fertilidad: Estudios pioneros en España sugieren que una alta adherencia mejora la reserva ovárica en las mujeres.
- Control de Peso: A diferencia de las dietas restrictivas, la mediterránea es sostenible a largo plazo.

Dieta Mediterránea vs. Dieta DASH: Semejanzas y Sinergias
Si no sabes qué es la dieta DASH frente a la dieta mediterránea: Ambos patrones comparten la base de frutas, verduras y legumbres.
La diferencia principal es que la DASH es mucho más estricta con el control del sodio (sal), mientras que la mediterránea se centra más en la calidad de las grasas (AOVE) y los compuestos bioactivos.
En la práctica nutricional, la combinación de ambas (una dieta mediterránea con restricción de sal) resulta ser la estrategia más eficaz.

Vitaminas y Micronutrientes: La Salud en el Plato
La densidad nutricional de este patrón es incomparable. Al consumir alimentos frescos y de temporada, obtenemos una sinergia de nutrientes, como son:
- Vitamina E: Presente en el aceite de oliva y frutos secos.
- Vitamina C: Procedente de cítricos, pimientos y tomates.
- Vitamina A: En hortalizas de hoja verde y zanahorias.
- Fibra: Crucial para la salud digestiva y la microbiota.
- Polifenoles y Flavonoides: Sustancias presentes en el vino, el aceite y las especias.
- Minerales: presentes en todos los vegetales mediterráneos.

Sostenibilidad: Una Dieta para el Planeta
En el siglo XXI, no podemos hablar de nutrición sin hablar de ecología. La dieta mediterránea es un modelo de dieta sostenible.
Al priorizar productos locales y de temporada, reduce la huella de carbono y el consumo de recursos naturales.
Es, en esencia, una “dieta planetaria” que protege tanto nuestra salud como el medio ambiente.

¿Cómo llevar una dieta mediterránea?. La experiencia de Quirobiogic
A pesar de vivir en países mediterráneos, la globalización ha hecho que muchos pierdan el hábito.
Aquí te doy las claves para llevar una dieta mediterránea y aprovechar su potencial nutricional y de salud:
- Planificación: Diseña un menú semanal. Esto evita el desperdicio y la compra impulsiva de ultraprocesados.
- Cocina Sencilla: Utiliza técnicas como el hervido, la plancha, el vapor o el horno con aceite de oliva.
- Vuelve al Mercado: Compra alimentos frescos, no paquetes. Si un producto tiene más de cinco ingredientes, probablemente no sea “mediterráneo”.
- Especias por Sal: Usa ajo, cebolla, orégano, tomillo o romero para dar sabor.
- Hidratación: El agua debe ser tu bebida principal. Bebe entre 1,5 y 2 litros al día.
- Fruta como Postre: Reserva los dulces para momentos muy excepcionales. La fruta fresca es el final perfecto para una comida mediterránea.
Por nuestra experiencia de más de 15 años y probándola nosotros mismos, sin lugar a dudas la dieta mediterránea es una de las más sanas y completas. Rica en nutrientes y fibras vegetales, tienes todo el sabor con pocas calorías.

Bibliografía Dieta Mediterránea
- Eat Well and Stay Well – Ancel Keys & Margaret Keys.
- The Complete Mediterranean Cookbook – America’s Test Kitchen.
- The Mediterranean Prescription – Dr. Angelo Acquista.
- The Mediterranean Diet: A Clinician’s Guide for Patient Care – Eric Zacharias.
- The Mediterranean Method – Dr. Steven Masley.
- The Mediterranean Table – Sonoma Press.
- Cocinar el Mediterráneo – Joan Roca y Salvador Brugués (2024).
- La dieta mediterránea de la longevidad – Alexandra Retion y Stéphanie De Turckheim (2024).
- Dieta mediterránea, juventud eterna: Razones científicas para disfrutar de la alimentación más saludable – Lorenzo Pérez Castillo.
Soy Ángel Javier Fernández Centeno. Estudié Quiropráctica en el College of Chiropractic de Madrid. Soy Miembro de la Asociación Española de Quiropráctica con el nº: 1664. Estoy licenciado en Nutrición y Dietética.
Soy Elena Morcillo González, mi pasión es ayudar a las personas que necesitan mejorar su estado de salud por medio de métodos naturales, con máxima implicación, personalización de cada uno de los tratamientos de forma competente. Durante cuatro años, completé una formación exhaustiva en Naturopatía, obteniendo una doble titulación Heilpraktiker, de Nutrición y Dietética, en HI de Barcelona cuyos programas son tutelados por la Fundación Europea del Terapeuta con sus orígenes en 1980 y con reconocimiento tanto en España como en Alemania. Esta formación incluyó una especialización de Máster en Nutrición y Herbodietética en Ismet y, posteriormente, en Auriculoterapia. Fundadora & Directora en QuiroBiogic, centro especializado en terapias integrativas, dietética y nutrición, orientado al cuidado del bienestar desde un enfoque global e integrativo. Con más de 25 años de experiencia en la dietética y Nutrición integrativa, acompaño a las personas en procesos de mejora a través del adelgazamiento y control de peso con bienestar físico y emocional mediante estrategias naturales, personalizadas y sostenibles. Mi enfoque se basa en una alimentación equilibrada, flexible y realista, el control del estrés y las emociones, la mejora de hábitos de vida y el acompañamiento cercano durante todo el proceso de pérdida de peso y bienestar.
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Elena Morcillo González